Comprender lo que no se ve para acompañar sin juzgar, promover la autonomía y construir entornos inclusivos. 1. De una realidad que no siempre se percibe a una responsabilidad compartida Hay personas cuyas necesidades de apoyo son fácilmente reconocibles y otras cuyas dificultades pasan desapercibidas. Una persona puede convivir con dolor persistente, fatiga intensa, dificultades sensoriales, una condición neurológica o necesidades relacionadas con el aprendizaje o la salud mental sin que su situación resulte evidente para quienes la rodean. Esta falta de visibilidad puede influir en la forma en que otras personas interpretan sus decisiones, capacidades y necesidades. Cancelar una actividad, solicitar una adaptación, necesitar descansos o utilizar un recurso de apoyo puede generar preguntas y juicios cuando no se conocen las circunstancias que hay detrás. La Semana de las Discapacidades Invisibles, que se sitúa en el contexto de las iniciativas internacionales de sensibilización s...