Hoy, 1 de mayo, se habla de trabajo, de derechos laborales, de oportunidades y de condiciones dignas. Es un día importante; sin embargo, también es un buen momento para pararnos a pensar en algo que todavía no ha cambiado lo suficiente. Porque, aunque se hable mucho de igualdad, las mujeres con discapacidad seguimos sin estar presentes en muchos de los espacios donde se toman decisiones importantes sobre el trabajo. Y esto es clave, ya que cuando no estamos en esos espacios empresas, instituciones, sindicatos o política, las decisiones se toman sin tener en cuenta nuestra realidad. Cuando hablamos de derechos laborales, hablamos de cosas muy básicas que deberían estar garantizadas para todas las personas: tener un trabajo digno, un salario justo, igualdad de oportunidades, estabilidad y seguridad en el trabajo, así como poder conciliar la vida laboral con la personal. Son derechos reconocidos, pero la realidad es que no siempre se viven igual para todas las personas. Esto no ocurre por...