Quiero pronunciarme y dejar claro mi punto de vista. Lo primero que quiero decir es que nadie es un ente aislado: cada persona es el resultado de su interacción constante con el entorno, con el tiempo, con el lugar y con la sociedad en la que vive. Todo lo que nos ocurre, cada experiencia, nos moldea y nos define. Son precisamente estas vivencias las que, hace dos años, llevaron a Noelia a tomar la drástica decisión de solicitar la petición para que le practicaran eutanasia, es el derecho que tiene una persona a pedir ayuda médica para morir cuando su situación de salud es muy dura y sin solución. Lo que vivió Noelia ha dejado al descubierto que las redes de apoyo y los agentes sociales no cumplieron su función de asistencia, ni de acompañamiento, como tampoco coordinación, cuando más lo necesitaba. Queda demostrado que, en este caso, han fracasado todas las redes de apoyo y todos los agentes sociales que deberían haber intervenido para evitar que Noelia ll...