Hoy se celebra el Día del Orgullo LGTBIQ+, una fecha que nos recuerda la importancia de poder vivir nuestra identidad y nuestros sentimientos con libertad, sin miedo y sin tener que dar explicaciones. Pero también debería servir para reflexionar sobre algo esencial: el amor no entiende de etiquetas. Podemos enamorarnos de un hombre, de una mujer o de personas de ambos géneros; de una persona con discapacidad o sin ella, de alguien que comparte nuestra forma de ver la vida o que nos descubre una completamente distinta. Nadie elige de quién se enamora. Simplemente sucede. Lo que sí podemos elegir es cómo amamos y cómo queremos ser amados. Una relación amorosa nace y crece gracias al afecto, la afinidad, la atracción, el respeto, la confianza y la libertad con la que dos personas deciden compartir su vida. El amor no debería medirse por el género, por el cuerpo, por la orientación sexual, por la discapacidad, por la edad o por cualquier otra característica que nos haga diferentes. Deber...