Ir al contenido principal

Seguidores

Igualdad salarial: el valor de nuestro trabajo



El trabajo ocupa un lugar importante en nuestra sociedad.

Nos permite desarrollar conocimientos y capacidades, construir proyectos, relacionarnos con otras personas y, para muchas personas, alcanzar una mayor autonomía económica y personal.

Pero hablar de trabajo no debería significar hablar únicamente de una obligación.

No todas las personas pueden trabajar y no todas las personas quieren hacerlo. Y ambas realidades merecen ser respetadas.

Para quienes queremos trabajar, el empleo puede ser mucho más que una forma de obtener ingresos.

Puede ser una manera de aportar, desarrollar nuestras capacidades, aprender, crecer profesionalmente y participar en la sociedad.

Por eso, cuando hablamos de inclusión laboral, no debería bastar con preguntarnos si una persona ha conseguido acceder a un puesto de trabajo.

También necesitamos preguntarnos qué ocurre después.

¿Tenemos las mismas oportunidades para acceder a un empleo?

¿Se valoran nuestras capacidades de la misma manera?

¿Podemos mantener nuestro puesto de trabajo?

¿Podemos desarrollarnos profesionalmente?

¿Tenemos posibilidades de promocionar?

¿Contamos con los apoyos y las adaptaciones que necesitamos?

¿Y recibimos una remuneración justa por el trabajo que realizamos?

Porque incluir no es solamente contratar.

También significa crear las condiciones necesarias para que las personas puedan permanecer en el empleo, desarrollarse, participar, progresar y ser reconocidas por aquello que aportan.

IGUALDAD SALARIAL Y DESIGUALDADES SOCIALES

Cuando hablamos de igualdad salarial, hablamos de algo que va más allá de una cifra en una nómina.

Las diferencias salariales pueden estar relacionadas con otras desigualdades que aparecen a lo largo de la vida laboral: el acceso al empleo, las condiciones de trabajo, las oportunidades de promoción, la distribución de los cuidados, la accesibilidad o las expectativas que existen sobre determinadas personas.

La desigualdad salarial entre mujeres y hombres es una de las realidades que debemos tener presentes cuando hablamos de igualdad laboral.

Pero la mirada puede ampliarse.

Las personas con discapacidad pueden encontrarse con diferentes barreras para acceder al empleo, mantenerse en él o desarrollar una carrera profesional en igualdad de condiciones.

Y cuando hablamos de mujeres con discapacidad, el género y la discapacidad pueden coincidir y generar experiencias específicas de desigualdad.

También pueden existir barreras relacionadas con otras circunstancias, como la edad, el origen, la situación económica, la orientación sexual, la identidad o expresión de género o determinadas situaciones familiares.

Esto nos recuerda que las desigualdades no siempre tienen una única causa.

Una misma persona puede encontrarse con diferentes barreras al mismo tiempo.

Por eso, no se trata de comparar qué colectivo tiene más dificultades, sino de comprender qué obstáculos existen en cada situación y qué respuestas pueden ayudar a eliminarlos.

Y esto nos lleva a una pregunta fundamental:

¿Estamos garantizando realmente que todas las personas tengan las mismas oportunidades para desarrollar su proyecto profesional?

LAS BARRERAS QUE HAY DETRÁS DE LA DESIGUALDAD

Para poder intervenir sobre una desigualdad, primero necesitamos identificar las barreras que pueden estar produciéndola o manteniéndola.

Estas barreras pueden aparecer de diferentes formas.

Barreras actitudinales

Son aquellas relacionadas con prejuicios, estereotipos o ideas preconcebidas.

Por ejemplo, pensar que una persona con discapacidad tendrá necesariamente un menor rendimiento o asumir que una mujer con hijos tendrá menos compromiso con su trabajo.

Barreras de accesibilidad

Aparecen cuando los espacios, la información, la comunicación, las herramientas o la organización del trabajo no permiten que todas las personas puedan participar en condiciones adecuadas.

Barreras laborales y organizativas

Pueden aparecer cuando existen diferencias injustificadas en las condiciones de trabajo, dificultades para promocionar o falta de oportunidades de formación y desarrollo profesional.

Barreras relacionadas con los cuidados

Cuando las responsabilidades familiares se distribuyen de manera desigual, pueden limitar las posibilidades profesionales de algunas personas, especialmente de las mujeres.

Barreras sociales y económicas

La situación económica, la falta de redes de apoyo o determinadas circunstancias personales y familiares también pueden dificultar el acceso y la permanencia en el empleo.

Identificar estas barreras nos permite cambiar nuestra manera de mirar el problema.

No se trata solamente de preguntarnos:

«¿Por qué esta persona no tiene las mismas oportunidades?»

También debemos preguntarnos:

«¿Qué está ocurriendo en su entorno que puede estar dificultando esas oportunidades?»

CONCILIACIÓN: CUANDO LOS CUIDADOS NO SE REPARTEN POR IGUAL

Hablar de igualdad laboral también implica hablar de conciliación y corresponsabilidad.

La conciliación busca que las personas puedan compatibilizar su vida laboral con otras responsabilidades y necesidades de su vida personal y familiar.

Pero durante mucho tiempo, las tareas domésticas y los cuidados han recaído de manera desigual sobre las mujeres.

Esto puede tener consecuencias en su trayectoria profesional.

Puede influir en el tipo de empleo que se acepta, en la jornada laboral, en las posibilidades de promoción, en la continuidad de una carrera profesional o en la posibilidad de asumir determinadas responsabilidades.

Conciliar no debería significar que las mujeres tengan que elegir entre cuidar y desarrollarse profesionalmente.

Y acogerse a medidas de conciliación no debería convertirse en un motivo de penalización o discriminación laboral.

Por eso necesitamos hablar también de corresponsabilidad.

Los cuidados, las tareas domésticas y las responsabilidades familiares no deberían considerarse una cuestión exclusivamente femenina.

Son una responsabilidad que debe poder compartirse.

Esta cuestión adquiere nuevas dimensiones cuando hablamos de mujeres con discapacidad.

A las desigualdades relacionadas con el género pueden sumarse barreras de accesibilidad, necesidades de apoyo o prejuicios relacionados con la discapacidad.

Por eso, hablar de conciliación también significa hablar de accesibilidad, apoyos, autonomía y derecho a decidir sobre nuestro propio proyecto de vida.

INCLUIR NO ES SOLAMENTE CONTRATAR

Una verdadera inclusión laboral no consiste en contratar a una persona simplemente porque pertenece a un determinado colectivo.

Consiste en garantizar que pertenecer a ese colectivo no limite de antemano sus oportunidades.

Una persona con discapacidad no debería ser valorada únicamente desde la perspectiva de su discapacidad.

Una mujer no debería tener que demostrar constantemente que puede compatibilizar su vida familiar y profesional para ser considerada una buena profesional.

Y ninguna persona debería tener que renunciar a oportunidades profesionales porque las responsabilidades familiares o de cuidados recaigan sobre ella de manera desproporcionada.

Incluir no es solamente abrir una puerta.

Es conseguir que esa persona pueda atravesarla, permanecer, participar, desarrollarse y avanzar.

Por eso, cuando hablamos de inclusión laboral, debemos mirar todo el recorrido:

acceso → incorporación → permanencia → participación → desarrollo profesional → promoción → reconocimiento.

Y dentro de ese recorrido, también debemos preguntarnos si la remuneración corresponde de manera justa al trabajo realizado.

SENSIBILIZAR Y CONCIENCIAR

Las desigualdades laborales no siempre son fáciles de identificar.

A veces aparecen claramente en una diferencia salarial.

Pero otras veces pueden encontrarse en cuestiones menos visibles:

  • quién recibe determinadas oportunidades;
  • quién puede acceder a puestos de responsabilidad;
  • quién tiene posibilidades de promocionar;
  • quién puede utilizar medidas de conciliación sin temor a consecuencias negativas;
  • quién recibe formación;
  • quién tiene que demostrar continuamente que es capaz;
  • y quién ni siquiera consigue acceder al empleo.

Sensibilizar significa aprender a reconocer estas realidades.

Concienciar significa comprender que no son problemas que afectan únicamente a quienes los experimentan.

También nos hablan de cómo estamos construyendo nuestros espacios laborales y nuestra sociedad.

Por eso, antes de buscar soluciones, necesitamos aprender a mirar.

PARA PENSAR

Ahora podemos detenernos un momento y mirar nuestro propio entorno.

¿Valoramos a las personas por sus capacidades o también por los prejuicios que tenemos sobre ellas?

¿Alguna vez hemos dado por hecho que una mujer tendrá menos disponibilidad por tener responsabilidades familiares?

¿Alguna vez hemos confundido discapacidad con incapacidad?

¿Consideramos la accesibilidad y los ajustes necesarios como una herramienta para garantizar la igualdad de oportunidades?

¿Compartimos realmente las responsabilidades familiares o seguimos asociando los cuidados principalmente a las mujeres?

¿Qué barreras laborales existen a nuestro alrededor que quizá nunca nos habíamos detenido a observar?

Y una pregunta más:

Si el trabajo que realiza una persona tiene valor, ¿por qué ese valor debería depender de quién es esa persona?

MI GRANO DE ARENA: ¿QUÉ PUEDO HACER YO?

Los problemas estructurales necesitan respuestas estructurales. Pero eso no significa que nuestras acciones cotidianas sean insignificantes.

Cada persona puede contribuir a construir entornos más igualitarios.

Podemos:

  • revisar nuestros propios prejuicios y estereotipos;
  • valorar las capacidades de las personas sin reducirlas a una característica personal;
  • no normalizar comentarios o actitudes discriminatorias;
  • repartir las responsabilidades domésticas y familiares de manera corresponsable;
  • respetar las decisiones de cada persona sobre su vida laboral y familiar;
  • favorecer entornos accesibles;
  • preguntar qué apoyo necesita una persona en lugar de decidir por ella;
  • informarnos sobre nuestros derechos y los de otras personas;
  • señalar situaciones de discriminación cuando las detectemos;
  • compartir información rigurosa que ayude a sensibilizar;
  • apoyar entornos laborales donde la diversidad forme parte de la realidad y no sea vista como un problema.

No podemos solucionar individualmente todas las desigualdades.

Pero sí podemos decidir qué hacemos cuando las encontramos delante de nosotros.

DESDE LA INTEGRACIÓN SOCIAL: INTERVENIR PARA TRANSFORMAR

Desde la Integración Social, nuestro papel no consiste únicamente en explicar que existe una desigualdad.

También podemos analizar las barreras, acompañar procesos, facilitar la participación y promover cambios en los entornos donde se producen esas dificultades.

Algunas líneas de intervención pueden ser:

Sensibilización y formación

Realizar talleres dirigidos a empresas, trabajadores, familias o entidades sobre igualdad, diversidad, discapacidad, accesibilidad, corresponsabilidad y derechos laborales.

Detección de barreras

Analizar con las personas qué dificultades encuentran para acceder, permanecer, participar o progresar en un entorno laboral.

Promoción de la accesibilidad

Identificar barreras físicas, comunicativas, cognitivas, digitales u organizativas y proponer medidas para reducirlas.

Acompañamiento sociolaboral

Acompañar a las personas en sus procesos de incorporación y permanencia en el empleo, favoreciendo su autonomía y respetando sus decisiones.

Trabajo con empresas y entidades

Colaborar en la sensibilización y en la identificación de medidas que favorezcan entornos laborales más inclusivos.

Corresponsabilidad y educación en igualdad

Realizar actividades que permitan analizar los roles de género, la distribución de los cuidados y la responsabilidad compartida dentro de las familias.

Participación de las personas afectadas

Las soluciones no deberían diseñarse únicamente desde fuera.

Es necesario escuchar a las personas que experimentan las barreras, conocer sus necesidades y contar con ellas en la búsqueda de soluciones.

Porque intervenir con las personas no debería significar decidir por ellas.

ALGUNAS ACTIVIDADES DE INTERVENCIÓN

La sensibilización también puede convertirse en una experiencia práctica.

«El trabajo que no vemos»

Una actividad para identificar las diferentes tareas y responsabilidades que existen alrededor del empleo: trabajo remunerado, cuidados, tareas domésticas, formación, desplazamientos y otras responsabilidades.

Después se analiza:

  • ¿Qué trabajos valoramos más?
  • ¿Qué tareas permanecen invisibles?
  • ¿Cómo se distribuyen?
  • ¿Quién asume cada responsabilidad?

«Ponte en mi puesto»

Se presentan diferentes situaciones laborales en las que aparecen barreras relacionadas con la discapacidad, la conciliación, los prejuicios, la accesibilidad o la falta de apoyos.

Después, cada participante reflexiona:

  • ¿Qué barrera he encontrado?
  • ¿Cómo me ha afectado?
  • ¿Qué apoyo habría necesitado?
  • ¿Qué podría haber hecho diferente el entorno?

«¿Qué cambiarías?»

Se presentan situaciones laborales ficticias y el grupo debe identificar:

situación → barrera → consecuencia → posible solución.

De esta manera se aprende a pasar de la identificación del problema a la búsqueda de respuestas.

«Un entorno laboral para todas las personas»

Actividad participativa para diseñar un espacio de trabajo más inclusivo.

El grupo analiza qué cambios serían necesarios en:

  • accesibilidad;
  • comunicación;
  • organización;
  • conciliación;
  • participación;
  • relaciones laborales;
  • promoción;
  • apoyos.

El objetivo no es encontrar una única respuesta, sino aprender a detectar barreras y plantear alternativas.

UNA IGUALDAD QUE VA MÁS ALLÁ DEL SALARIO

La igualdad salarial es importante.

Pero detrás de una diferencia salarial pueden existir muchas otras desigualdades.

Puede haber diferencias en el acceso al empleo, en las oportunidades de promoción, en la distribución de los cuidados, en la accesibilidad, en los apoyos disponibles o en las expectativas que tenemos sobre determinadas personas.

Por eso, hablar de igualdad salarial también es hablar de igualdad de oportunidades, participación, autonomía, accesibilidad, corresponsabilidad y derechos.

No se trata de comparar quién tiene más dificultades.

Se trata de reconocer que existen diferentes barreras y trabajar para eliminarlas.

Una sociedad inclusiva no es aquella en la que todas las personas tienen exactamente las mismas circunstancias.

Es aquella que intenta garantizar que esas circunstancias no determinen de antemano hasta dónde puede llegar cada persona.

El trabajo puede significar cosas diferentes para cada persona.

Puede ser una necesidad económica, una elección, una vocación, una forma de desarrollar capacidades, una fuente de autonomía o una manera de aportar a la sociedad.

Precisamente por eso, quienes quieran trabajar deberían poder hacerlo en condiciones justas.

Que quienes necesiten apoyos puedan recibirlos.

Que quienes tengan responsabilidades familiares puedan conciliarlas.

Que mujeres y hombres puedan compartir los cuidados.

Que las personas con discapacidad no tengan que demostrar constantemente su capacidad.

Y que ninguna persona vea reducido el valor de su trabajo por su género, su discapacidad o cualquier otra circunstancia de su realidad social.

La igualdad no consiste solamente en conseguir que todas las personas puedan llegar al mismo lugar.

También consiste en eliminar las barreras que hacen que algunas tengan que recorrer un camino mucho más difícil para llegar hasta allí.

Y para transformar esas desigualdades no basta con reconocerlas.

Tenemos que conocerlas, comprenderlas, visibilizarlas, sensibilizarnos, tomar conciencia, reflexionar, actuar e intervenir sobre ellas.

Porque la inclusión laboral no debería ser solamente una cuestión de números.

Debería ser una cuestión de derechos, oportunidades, participación, autonomía y reconocimiento.

Y porque cuando una persona tiene algo que aportar, la sociedad también se beneficia de que pueda hacerlo.

Igualdad salarial también es igualdad de oportunidades.


   

Integración Social VPC es una línea de Viviendo a través de la Parálisis Cerebral que incorpora la perspectiva profesional de la Integración Social para transformar experiencias, preguntas y situaciones sociales en nuevas formas de comprender la intervención y nuestra manera de relacionarnos con las diferentes realidades que forman parte de la sociedad, porque integrar socialmente no consiste solamente en estar, también significa poder participar, relacionarse, acceder a los recursos y encontrar oportunidades para construir una vida propia.





✦ ✦ ✦

Viviendo a través de la Parálisis Cerebral

Un espacio de divulgación social donde la experiencia, el conocimiento y la accesibilidad se unen para comprender la discapacidad y otras realidades invisibilizadas, promoviendo una sociedad más inclusiva, comprometida y humana.

Comentarios

Canal de YouTube Viviendo a través de la Parálisis Cerebral

Accesibilidad de los vídeos: el reproductor se puede manejar con teclado y se solicitan subtítulos en español cuando estén disponibles. Las ayudas de cada vídeo dependen de lo que esté publicado en YouTube.

El reproductor se actualiza automáticamente con los vídeos públicos de esta lista de reproducción.

Calendario de discapacidad, inclusión y ámbito social

Lun
Mar
Mié
Jue
Vie
Sáb
Dom

Contenido de este mes

Cargando…

📢 Próximas publicaciones

Cargando fechas de publicaciones…

📅 Calendario de discapacidad, inclusión y ámbito social

Las efemérides incorporadas se repiten automáticamente cada año. Con «Añadir contenido» puedes crear tus propias fechas con título, descripción y enlace. Los contenidos añadidos mediante el formulario público se guardan en el calendario central y pueden verse desde cualquier dispositivo.

Entradas populares de este blog

Más amor, cero bullying

Los niños de hoy son el futuro de mañana   y   la educación es la base de su pensamiento y personalidad, de ahí la importancia de educar en tener una visión positiva sobre cada uno y también en el    respeto hacia los demás, ya que antes de juzgar a alguien    ponte en sus zapatos, recorre el camino que recorrió y entonces ahí podrás juzgarle!!   La escuela debe ser un lugar donde poder sentirse seguros, por eso   es muy importante que los niños y jóvenes conozcan y tengan los medios y estrategias para terminar con el acoso escolar o bullying, se trata de    la intimación y el maltrato de forma repetida en el ámbito escolar, el agresor busca humillar al agredido. Que hacer si sufres bullying: Pide ayuda.  Nunca respondas a las provocaciones.  Comunica a quienes te acosan que lo que están haciendo te molesta y pídeles que dejen de hacerlo.  Guarda las pruebas del acoso. Trata de hacerles saber que lo que están haciendo es p...

La familia no tiene una sola forma

Introducción: la familia, mucho más que un vínculo de sangre Cada 15 de mayo se celebra el Día Internacional de las Familias, una jornada promovida por las Naciones Unidas para reconocer el papel fundamental que las familias desempeñan en la vida de las personas y en el desarrollo de nuestras sociedades. Sin embargo, esta fecha también nos invita a reflexionar sobre una cuestión que va mucho más allá de la celebración: qué entendemos realmente por familia y por qué es importante reconocer la diversidad de formas en las que puede construirse. Durante mucho tiempo se transmitió la idea de que solo existía un modelo familiar válido. Pero la realidad siempre ha sido mucho más amplia. Hoy convivimos con familias monoparentales, reconstituidas, adoptivas, homoparentales, extensas y también con familias elegidas, formadas por personas que, sin compartir un vínculo biológico, construyen relaciones basadas en el cuidado, el afecto y el compromiso mutuo. Lo que convierte a un grupo de personas e...

Mira desde las capacidades y menos la discapacidad

  La vida comienza con circunstancias que nunca elegimos ser o tener. Esta frase, cobra aún más sentido, cuando hablamos de personas con diversidad funcional, pues me resulta algo súper llamativo, que siempre nos toque a nosotros hacer el mayor esfuerzo para adaptarnos al entorno, en vez de ser a la inversa: debería ser el entorno quien se adecue a nuestras necesidades.   Por eso, tiene tanta importancia hacerlo visible, para garantizar y alcanzar aquello que nos pertenece tener, porque también formamos parte activa de la sociedad, además debemos fomentar una visión más positiva, ya que somos muchísimo más que personas con limitaciones, si se nos brinda la oportunidad, podemos mostrar un mundo de capacidades y romper así con antiguos estereotipos para poner en alza nuestra valía.  En mí pasado, muchas veces se han supuesto mis capacidades sólo por el simple hecho de mi diversidad funcional, a mi parecer desde la ignorancia más absoluta, pero ahí estaba yo d...

Traductor