Yo soy una persona un poco dual en cuanto a lo que mis emociones se refiere. Por un lado intento mantener una actitud serena, eso me ha hecho reafirmarme y fortalecerme; y por otro lado, cuando tengo mis momentos de introspección y pienso en todo, me doy cuenta de que soy muchísimo más sensible de lo que a la gente le muestro. Mis sentimientos son mi gran secreto, pero siempre están ahí esperando a salir, dejando ver que puedo ser de hierro y seda, todo al mismo tiempo. Por naturaleza, yo siempre he sido una persona mucho más racional, pero cuanto más mayor me hago, más me voy dejando llevar por aquello que siento. Me gusta ir con el optimismo por bandera porque me ha ayudado a afrontar todas las situaciones complicadas de mi vida. Pero eso no quita que en algunos momentos me puedan mis debilidades. En estos últimos meses tengo las emociones revolucionadas, por momentos de felicidad y también por otras vivencias que no lo han sido. Y en relación con esto, hay una fras...