En general todos pensamos que la vida es un ciclo, pero luego la realidad es muy distinta. Por acontecimientos recientes, la vida me ha demostrado que tiene su propia manera de proceder y no es otra que sorprender tanto para bien, como para mal. No es algo que se pueda planificar totalmente. Pensamos que siempre tendremos todo el tiempo del mundo y priorizamos según el momento vigente, pero en determinadas situaciones puede ser un error, porque las circunstancias lo pueden cambiar todo en solo un instante y hay cosas que no se pueden recuperar. Esta frase la encontré hace unos días: “lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él”. A mi parecer, entre líneas, esconde una lección vital y para mí quiero focalizarla en la felicidad. Lo veo algo así como intentar ver algo bueno en lo cotidiano; aprovechar el tiempo haciendo aquello que nos haga sentir bien; no dejar escapar las oportunidades; hacer lo que nos apetezca en cada momento y por qué no, t...