Este será un año que no podremos olvidar por todo lo que hemos vivido. Y como ya llega a su fin, toca hacer balance para volver a empezar con buen pie el nuevo año. Me he equivocado muchas veces, demasiadas quizá. Algunas porque no he actuado como debería, otras porque actué por mero impulso y no lo pensé bien, y otras porque mis decisiones hicieron daño sin quererlo. No soy perfecta ni pretendo serlo… Quiero ser yo, con mis imperfecciones, con mi locura, con mis enfados, porque después de todo creo que la perfección es simplemente aburrida. Pero si algo es cierto, es que el camino de la transformación no es un recorrido fácil. El proceso de cambiar no lo hacemos sólo una vez en la vida. Este cambio conlleva perderse y encontrarse siendo consciente de que, en cada retorno, estás evolucionando. Al final, cada uno de esos extravíos me han hecho ser quien soy hoy. Me han formado, me han hecho aprender, madurar, y saber hacer las cosas, después, un poco mejor y...