Desde mi nacimiento el hospital lo puedo considerar mi segunda casa, nací en el Hospital Universitario Virgen de la Arrixaca en la provincia de Murcia porque en aquella época era el sitio más cercano con unidad para bebés prematuros.
Nazco y como me adelanté los dos meses y medio siguientes mis padres diariamente hacían visitas para ver como estando en la incubadora poco a poco voy creciendo. Luego debido a la parálisis cerebral que sufro necesito tratamiento de fisioterapia siendo yo no más que un bebé mi madre me llevaba diariamente hasta San Javier para que yo recibiera el tratamiento que necesitaba.
Ya con año y medio fue cuando empezamos a ir al Centro de parálisis cerebral Arcángel San Gabriel de Barcelona ya que allí se encontraba todo un equipo de especialistas formado por: neurólogo, psicólogos, fisioterapeutas, y otros muchos...al principio hacíamos varias visitas en cortos espacios de tiempo con el fin de seguir mi desarrollo y evolución; posteriormente las visitas ya eran pasados los meses, bien pues así continuaría hasta cumplir los 8 o 9 años.
Hospital General de Alicante
Esto si lo puedo contar desde mi memoria, aquí es donde me empieza a tratarme el equipo traumatología pediátrica con el Dr. Gutiérrez a la cabeza ya que debía operarme por la luxación de caderas que sufría, ahí empezó para mi famila y también para mí una de las épocas más difíciles de mi vida.
Muchas operaciones en varios años aprovechando que mi esqueleto todavía estaba en crecimiento, cuando pensábamos que todo había terminado, entonces antes o después nos tocaba volver, pasando temporadas tan largas allí llegó un momento en el que médicos y enfermeras ya nos conocían y al mismo tiempo me iban viendo crecer, recuerdo como las enfermeras nos traían dos cenas, una para mí, y otra para mi madre o también como nos dejaban guardar en su nevera comida que madre compraba para mí.
Recuerdo que mi mayor afán después del de ir a casa claro está, era que el médico me diera permiso para ir al cole del hospital donde sacaba mi lado más sociable e incluso hice algún que otro amigo, fue entonces cuando empezó mi afición a los videojuegos porque fue en ésta época cuando me compraron mi primera consola con el fin de que estuviese distraída, también fue cuando tuve mi primer móvil para estar en contacto con mi familia y amigos.
No todo fue tan divertido, tenia pánico a me quitasen los puntos o las escayolas, no era capaz de ver cómo me sacaban sangre, tener que llevar unos aparatos que me hacían parecer robocop, las recuperaciones con el fisio por eso cuando de pequeña me preguntaban que quería ser de mayor yo contestaba: médico para devolver el daño que me han hecho a mí.
Pero también me dio una de mis mayores alegrías y esa fue cuando el médico nos comunicó que me podía poner de pié con ayuda de un bipedestador aunque yo lo viviese como un auténtico suplicio cada vez que debía estar en el aparato ya fuese en mi casa o en el cole, pero pasados unos meses cuando fuimos a revisión el médico nos dijo que lo volviera hacer porque volvía a tener la cadera mal.
Ahora ya de mayor me gustan todas las series que tengan que ver con hospitales, cuando voy al médico me intereso por los procedimientos, aunque hay algo que en mí que no cambia es tener miedo los segundos antes de entrar a un quirófano.
Después de todo lo vivido solo puedo decir que todo tiene moraleja y ésta es: lo que no te mata te hace más fuerte

Comentarios
Publicar un comentario