Una noche de música que volvió a recordarme por qué todavía queda mucho por hacer Anoche asistí al concierto de Dani Martín acompañada por mi madre y mi hermana. Como cualquier otra persona, íbamos con la ilusión de disfrutar de la música, compartir una noche especial y vivir un concierto juntas. Quiero dejar claro desde el principio que esta reflexión no va dirigida al artista. Dani Martín hizo un concierto increíble, lleno de emoción y de música en directo. Mi reflexión va dirigida a una realidad que sigue repitiéndose en demasiados conciertos, festivales y grandes eventos culturales: que la accesibilidad, en muchas ocasiones, sigue sin pensarse desde el principio. Porque la accesibilidad no depende de quien está sobre el escenario. Depende de cómo se organizar previamente todo para que cualquier persona pueda disfrutar del evento en igualdad de condiciones. La primera barrera: llegar al lugar correcto La noche comenzó con algo que, por desgracia, muchas personas con disca...