Existe un refrán que dice no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Mi forma de ser en ocasiones a causa de la rutina, las obligaciones, o los problemas, me hacen que no logre ver las cosas buenas y realmente importantes, cuya esencia en la mayoría de veces se encuentran en las cosas más sencillas, por eso es necesario pararse a respirar. Normalmente solemos encerrarnos en nosotros mismos pensando que así no hacemos daño a los demás, pero nada más lejos de la realidad la mayoría de veces tenemos la ayuda delante de nuestros ojos. De pronto estabas ahí; seguro que tardé en darme cuenta, pero no pude ignorarlo por demasiado tiempo. Siempre habías estado ahí. Todos contamos con alguien en nuestro entorno con el que siempre podemos refugiarnos y responden como nuestro salvavidas que no deja que te hundas ante las peores situaciones Perderse para encontrarse. Quizá en esa situación ni tú mismo sepas qué es lo que necesitas o quieres en ese mismo instante, por eso quédate con esa person...